Cómo funciona Tres grandes ideas. Nada más.
Podríamos haberlo llenado de funciones. No lo hicimos. MedReminder hace tres cosas e intenta hacerlas mejor que nadie.
Botones grandes. Pensados para manos y ojos que han trabajado mucho.
Cada botón es al menos del tamaño de la yema de un dedo, no de una huella diminuta. El texto se muestra a 20 píxeles como mínimo en toda la app. Sin menús desplegables. Sin iconos grises pequeños que haya que adivinar. Aunque tus gafas se queden sobre la mesa, no pasa nada.
Avisos suaves. Sonidos discretos. Nunca exigentes.
Un tono suave, una sola vez. Si se olvida una toma, un único recordatorio de seguimiento, no tres alarmas seguidas. Puedes confirmar una dosis sin desbloquear el móvil. La app nunca parpadeará, nunca vibrará con insistencia ni te hará sentir que te están riñendo.
Compartir con el cuidador. Para que tu familia ayude, sin agobiar.
Un hijo o una hija se añade en 30 segundos y ve la semana de un vistazo, incluidas las tomas olvidadas. Sin «seguimiento en tiempo real», sin informes diarios. La privacidad es lo que viene por defecto. Puedes revocar el acceso desde tu móvil en cualquier momento.
Toda la app es así de tranquila. Una pantalla. Tres botones. Hoy.